La mesa redonda
Algunas cosas que quiero heredar de mis papás.
¡Hola! Soy Gracia de Mildías y este es mi boletín semanal donde comparto reflexiones, y experiencias de crianza para hacer este camino un poquito más fácil y menos solitario. ¡Gracias por leerme!
Si te gusta el contenido que estoy compartiendo y crees que puede traerle un poco de calma o claridad a alguien, ¡compárteselo! Así nos ayudamos entre todos.
Hace un par de semanas tuve la suerte de ir a Isla de Pascua con mi familia a celebrar los 70 años de mi papá. Un destino maravilloso en términos de paisajes, cultura e historia. Mágico por decir lo mismo. Y aunque estoy en una misión por convencer a todo el mundo de ir, no voy a dedicar esta edición a promocionar el turismo nacional sino a compartir una reflexión que me nació a raíz del viaje.
La última noche del viaje hicimos una dinámica. A mi mamá le encantan las dinámicas, y para qué andamos con cosas, a mí también. Y como organizadoras oficiales del viaje, no podíamos cerrar el paseo sin esta clásica tradición. A modo de ‘cierre’, cada uno tenía que elegir un objeto que representara el viaje y explicar por qué. Un moai, un par de zapatos, un masaje y el mar fueron algunos de los elegidos.
Pero mi favorito fue ‘la mesa redonda’, elegida por mi cuñado.
Todas las noches comíamos en una mesa redonda en el hotel, mesa que nos permitía estar todos con todos. En lo personal, no me gustan las mesas alargadas para grupos grandes porque solo conversas con quienes tienes a tu lado o al frente. Soy la reina del fomo (fear of missing out) y me gusta estar en todas, y la mesa redonda te permite eso.
Una noche, llegamos al restaurante y nos habían asignado otra mesa. Rápidamente pregunté si nos podían cambiar. ‘Obvio’, me dijeron. Y así fue como entre todos nos pusimos a mover individuales, platos, vasos y cubiertos. Todo con el objetivo de estar todos con todos.
Post viaje, le he dado muchas vueltas a este espacio que se generó. Somos una familia común y corriente, con sus roces y diferencias, con altos y bajos, con distintos caracteres y temperamentos, pero al final del día, siempre volvemos a nuestra mesa redonda. Y eso, me he dado cuenta con el tiempo, es un lujo que no se da en todas las familias. Y tampoco un lujo que se da gratis.
Mis niños aún son chicos pero yo también estoy construyendo mi propia mesa redonda. Y he llegado a la conclusión de que hay algunas cosas que mis papás han hecho para construir aquel espacio tan especial que me gustaría replicar.
Están presentes y son incondicionales pero también respetan nuestros espacios.
Creo que mis papás han desarrollado un don admirable por estar siempre pendientes, presentes y disponibles y al mismo tiempo, respetar nuestros espacios. Puedes recurrir a ellos para lo que sea. Consejos profesionales, personales y familiares, cambios de casa, viajes o hobbies. Literal, lo que se te ocurra. No porque tienen respuesta para todo sino porque si no la tienen, te van a ayudar a encontrarla. No te dejan nunca sol@, pero a la vez, tampoco te invaden. Si me preguntas a mí, son unos capos, porque qué tarea más difícil que alcanzar ese equilibrio.
Se interesan por los temas de cada uno.
Mis hermanos y yo nos dedicamos a temas muy diferentes; criptomonedas, arte/cultura y educación. Los tres somos muy apasionados e intensos con lo que hacemos y mis papás son nuestros fans número 1.
En su momento, mi mamá repartía tarjetas Mildías a quien se le cruzara por delante con un coche, una guagua o algún indicio de estar criando. Leen sobre bitcoin y criptomonedas y no se pierden ninguna exposición organizada por mi hermana.
Muestran un interés genuino por lo que cada uno hace, aún cuando a veces son mundos muy ajenos al suyo. Y eso creo que nos ha hecho sentir muy vistos y valorados.
Nos han inculcado el amor por la lectura, la cultura, el arte y el saber.
Creo que no es coincidencia que cada uno tenga gustos muy distintos y que a la vez, cada uno tenga tantos intereses. Porque más allá del ámbito profesional, a todos nos interesan distintas cosas, desde el arte y la lectura hasta el diseño y el deporte. Nos gusta aprender, preguntar y saber. Y esto lo han inculcado ellos.
Esto hace que la mesa redonda sea un espacio entretenido e interesante, donde se habla desde política y actualidad hasta el último campeonato de tenis que se jugó.
El sentido del humor se ha instaurado como un valor fundamental en nuestra familia.
En mi familia, el sentido del humor es un must. Nos molestamos los unos a los otros pero también hemos aprendido a reírnos de nosotros mismos. Somos rápidos con la talla y algunos, como mi hermano, no dejan pasar una. Se podría decir que hemos desarrollado un lenguaje común que le da una energía muy especial (y divertida) a este espacio.
La mesa redonda no es exclusiva, sino más bien todo lo contrario.
La mesa redonda ha estado siempre abierta a otros. Cuando vivíamos todos en la casa de mis papás, era la mesa redonda de la cocina. No había carrete que no terminara ahí. Nuestra casa siempre ha recibido amigos, primos y conocidos. Heredado de mi abuela paterna, siempre está la disposición a poner un puesto más o simplemente, ‘echarle más agua a la sopa’.
Sin duda, mis papás han dejado la vara alta. Y aunque espero que mi mesa tenga el sello propio de mi familia, también espero heredar algunas cosas. Ojalá nunca falte incondicionalidad, curiosidad, risas y la disposición a recibir a otros.
Porque de ser así, estoy segura que mis niños también volverán una y otra vez.
¿Ustedes qué cosas quieren heredar de sus papás para su mesa redonda? Cuéntenme y quizás así entre todos nos inspiramos.
Antes de despedirme, les dejo la Miljoyita de esta semana. Al final de cada newsletter comparto una joyita que encontré durante la semana. Puede ser una cita, una pregunta, un libro, un podcast, una película, una imagen, un video o una canción, entre otras cosas.
La Miljoyita de esta semana es esta preciosa imagen de Isla de Pascua. Además sale mi cuñado, quien eligió ‘la mesa redonda’ como su objeto representativo del viaje. Gracias por ponerle nombre a este espacio tan especial.


Viva la mesa redonda!!
Me encantan tus post ❤️ siempre me siento 100% del mismo team, gracias por escribir!